lunes, 22 de abril de 2013

That's what's going on, nothing's fine, I'm torn


I thought I saw a man brought to life
He was warm, he came around like he was dignified
He showed me what it was to cry
Well you couldn't be that man I adored
You don't seem to know, don't seem to care what your heart is for
But I don't know him anymore
There's nothing where he used to lie
My conversation has run dry
That's what's going on, nothing's fine I'm torn

I'm all out of faith, this is how I feel
I'm cold and I am shamed lying naked on the floor
Illusion never changed into something real
I'm wide awake and I can see the perfect sky is torn
You're a little late, I'm already torn

So I guess the fortune teller's right
Should have seen just what was there and not some holy light
To crawl beneath my veins and now
I don't care, I have no luck, I don't miss it all that much
There's just so many things that I can't touch, I'm torn

I'm all out of faith, this is how I feel
I'm cold and I am shamed lying naked on the floor
Illusion never changed into something real
I'm wide awake and I can see the perfect sky is torn
You're a little late, Im already torn. torn.

There's nothing where he used to lie
My inspiration has run dry
That's what's going on, nothings right, I'm torn

I'm all out of faith, this is how I feel
I'm cold and I am shamed lying naked on the floor
Illusion never changed into something real
I'm wide awake and I can see the perfect sky is torn
I'm all out of faith, this is how I feel
I'm cold and I'm ashamed bound and broken on the floor
You're a little late, Im already torn

miércoles, 17 de abril de 2013

Hoy convivo con tres verdades:

La primera, que vives en la caverna,
la segunda, que no quieres salir,
y la tercera, que yo estoy en el pasillo de la salida.
Y por lo visto, no quieres venir, pero yo no aguanto más.


viernes, 12 de abril de 2013

Miércoles, 27 de octubre de 2010

Actividad: describe a tu mujer ideal.

Es bien cierto que en cuanto a gustos no hay nada escrito, esto nos ocurre a todos, pero cada uno tiene sus propias preferencias. En cuanto a mi, el físico me resulta indiferente, pero cuando conoces bien a alguien, y te gusta su forma de ser, acaba atrayéndote físicamente.

Para describir a mi mujer ideal, me gustaría que fuera alta, pelo castaño y ligeramente ondulado. Además me gustaría que fuera delgada, aunque estoy en contra de la creencia de que a más delgada se es más guapa. Para describir un rostro perfecto, lo haría empezando por unos bellos ojos color miel y unos labios rojos, además las orejas no serían muy grandes, y su pelo sería sedoso castaño, un poco ondulado y un flequillo hacia al lado.

Psicológicamente me gustaría una persona que me hiciera pensar y que fuera activa mentalmente. Además, tendría una fuerte ideología propia y que no se dejara influir por los demás. Ella sería amable, pero no aceptaría los excesos de confianza. Sería muy alegre y jamás derramaría una lágrima en vano.

Para concluir la descripción, todo esto puede variar, porque nadie es perfecto y menos quien escribe. Pero dicen que no es tan malo soñar despierto, y tal vez, entre seis mil millones de personas, hay alguien que se acerque.

martes, 2 de abril de 2013

Hoy se perdió el equilibrio, y la balanza cayó de tu lado, mi amor…

Dice Revólver en una canción «Y es que no hay droga más dura que el amor sin medida» y siempre me pareció una frase simpática.
Pero hace quince minutos la entendí.
El amor es una droga.
Cuando uno empieza a enamorarse cree que se le promete la felicidad eterna, que los problemas dejan de tener ese grado de dolor y que todo será más fácil.
Pero el amor convive con las personas, esa es su gracia, y las personas tendemos a hacerlo todo complicado; a liar la madeja, a enrollar lo inenrollable, y hay veces que se puede y veces que no se puede.
En el amor entra uno medio engañado, como en la droga, y sabe cómo entra, pero no sabe cómo sale.
Uno se esclaviza de sí mismo, de los demás y acaba dependiendo de la droga– o del amor.
Cuando uno vive sin amor duele, y cuando uno vive enamorado muere.
Por eso… el amor es una droga. Una droga que no cuesta dinero, pero que daña y que hace feliz como ninguna otra cosa.

lunes, 1 de abril de 2013

¿Qué te pasa, chiquillo, qué te pasa?

Un día fui a hablar con una persona muy especial, y el caso es que iba a pedirle consejo, pero le dio por preguntarme "¿qué te pasa?" y yo me eché a llorar.
Entonces yo me pregunté "¿qué me pasa?" y lloré todavía más.
Algo me pasa, pero yo qué sé qué me pasa.

Es algo superior a mí mismo, algo que me retuerce. Yo no soy así, pero por algún motivo extraño vivo así.
Le pido al destino que me regale algo positivo y sólo me regala una visión cada vez más oscura.
Intento ver las cosas positivamente, y hubo una época en la que incluso las veía, pero de repente dejé de verlas.
"Sí, hombre, ¿cómo no las vas a ver…?" –pues no viéndolas.
Si yo creyese que todo es tan fácil me entendería, pero no lo veo. No pido consejo para actuar, yo ya sé qué se supone que debo hacer.

Lo que sé es que por más que me esfuerzo no me llueven más que putadas, y visto lo visto, el destino me guarda un buen calvario.

Si la balanza se acabará equilibrando y todo este dolor es necesario, perfecto, estoy listo para lo que me echen. Pero me duele pensar que quizá esos días tan felices nunca lleguen, porque a más me esfuerzo, no huelo ni una pizca de esa felicidad prometida.

¿Se me olvidó mencionar que el tiempo pasa y que nunca puede devolverse?

¿Qué te pasa, chiquillo, qué te pasa?

Nah, no seas tonto, si todo es fácil

"No, hombre, lo que pasa es que tú te comes mucho la cabeza"
"Si yo fuera tú me olvidaría de todo"
"Ser feliz no puede ser tan complicado"
"Es que no puedes seguir así…"
"Venga ya, anímate"
"¿Qué te pasa? Bueno, seguro que no es nada"
"Qué va, si ser feliz es muy fácil"
"Si yo fuera ella… […]"
"No te preocupes, que ya vendrán tiempos mejores"


Ven aquí y me lo cuentas.

El dolor…

El dolor es algo que nos acompaña a lo largo de la vida.
Son como punzadas que te dicen que algo no va bien, como si te comieras un vaso de tornillos y te estuvieran pinchando.
¿El dolor es necesario?
Puede.
¿El dolor es evitable?
Puede.
¿Yo puedo evitarlo?
No, eso no.
El dolor vive dentro de mí, y hay veces que duele, otras veces sólo me hace compañía.
El dolor es mi excusa para soñar, mi anhelo de felicidad, mi conciencia que me recuerda que debo actuar, un amigo que hasta en los peores momentos te recuerda que está ahí, un post-it que me recuerda echarte de menos, un motivo más para mirar hacia arriba.
El dolor…
¿Por qué tanto dolor?
Porque si no hubiera dolor, nunca sabríamos aprovechar la felicidad.
¿Soy feliz?
No, y eso duele.
Pero ese dolor me recuerda que hubo una vez que no dolía tanto, una vez que fui feliz, y si lo he sido, tengo la posibilidad de volver a serlo.
El dolor…
…el dolor es mi puerta a la felicidad, irónicamente.