lunes, 1 de abril de 2013

El dolor…

El dolor es algo que nos acompaña a lo largo de la vida.
Son como punzadas que te dicen que algo no va bien, como si te comieras un vaso de tornillos y te estuvieran pinchando.
¿El dolor es necesario?
Puede.
¿El dolor es evitable?
Puede.
¿Yo puedo evitarlo?
No, eso no.
El dolor vive dentro de mí, y hay veces que duele, otras veces sólo me hace compañía.
El dolor es mi excusa para soñar, mi anhelo de felicidad, mi conciencia que me recuerda que debo actuar, un amigo que hasta en los peores momentos te recuerda que está ahí, un post-it que me recuerda echarte de menos, un motivo más para mirar hacia arriba.
El dolor…
¿Por qué tanto dolor?
Porque si no hubiera dolor, nunca sabríamos aprovechar la felicidad.
¿Soy feliz?
No, y eso duele.
Pero ese dolor me recuerda que hubo una vez que no dolía tanto, una vez que fui feliz, y si lo he sido, tengo la posibilidad de volver a serlo.
El dolor…
…el dolor es mi puerta a la felicidad, irónicamente.

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