Un día fui a hablar con una persona muy especial, y el caso es que iba a pedirle consejo, pero le dio por preguntarme "¿qué te pasa?" y yo me eché a llorar.
Entonces yo me pregunté "¿qué me pasa?" y lloré todavía más.
Algo me pasa, pero yo qué sé qué me pasa.
Es algo superior a mí mismo, algo que me retuerce. Yo no soy así, pero por algún motivo extraño vivo así.
Le pido al destino que me regale algo positivo y sólo me regala una visión cada vez más oscura.
Intento ver las cosas positivamente, y hubo una época en la que incluso las veía, pero de repente dejé de verlas.
"Sí, hombre, ¿cómo no las vas a ver…?" –pues no viéndolas.
Si yo creyese que todo es tan fácil me entendería, pero no lo veo. No pido consejo para actuar, yo ya sé qué se supone que debo hacer.
Lo que sé es que por más que me esfuerzo no me llueven más que putadas, y visto lo visto, el destino me guarda un buen calvario.
Si la balanza se acabará equilibrando y todo este dolor es necesario, perfecto, estoy listo para lo que me echen. Pero me duele pensar que quizá esos días tan felices nunca lleguen, porque a más me esfuerzo, no huelo ni una pizca de esa felicidad prometida.
¿Se me olvidó mencionar que el tiempo pasa y que nunca puede devolverse?
¿Qué te pasa, chiquillo, qué te pasa?
No hay comentarios:
Publicar un comentario